BLACK MIRROR. La reina de las series de antología. Análisis temporada 4

Ha vuelto Black Mirror, la reina de las series de antología, con su cuarta temporada, y ha vuelto por la puerta grande. Creo que, en todos los niveles es la mejor de las cuatro, la más completa, y para mi gusto, la más equilibrada. Hay capítulos mejores que otros, es evidente y lógico, pero no ha habido ni un sólo capítulo flojo, como si había encontrado en las temporadas precedentes. Haré a continuación un breve resumen de cada capítulo en su orden de emisión. 

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Black-Mirror

BLACK MIRROR. La reina de las series de antología. Análisis temporada 4

USS CALLISTER



Foto: theatlantic.com


El primer episodio de esta cuarta entrega, seguramente habrá encantado a todos los seguidores de Star Trek y otras series del mismo corte. Una space opera en toda regla pero utilizada como parodia sobre el género. La historia nos narra como un desarrollador informático que ejerce de segundón en la empresa que dirige junto a su socio, ha desarrollado un juego de realidad aumentada en el que, sus acompañantes en el juego son sus propios compañeros de trabajo sometidos al yugo de su rencor.


Allí les hace saldar sus estúpidas rencillas en la vida real y ejerce de tirano, obligándoles a permanecer eternamente sometidos a sus caprichos.



Foto: nerdmuch.com


La estética setentera y la emulación de los efectos especiales de estas series, el parecido más que buscado con la nave Enterprise de Star Trek así como en los uniformes y el resto del atrezzo, la hacen visualmente atractiva. Hay que reconocer que la historia es interesante y, en momentos divertida, aunque a mi, al no ser amante del género, se me hizo un poco pesado este primer capítulo. Su dilatada duración, 76 minutos, tampoco ayuda mucho. Creo que hubiera ganado algo dejándolo en 45 o 50 minutos.




ARKANGEL



Foto: independent.co.uk


El segundo capítulo, muy bien dirigido por Jodie Foster nos lleva a un tema recurrente de la serie en todas sus temporadas: la privacidad y la intimidad. En este capítulo en concreto pone el acento en los excesos del control parental y los peligros de la sobreprotección.


Una madre un tanto paranoica que teme perder a su hija opta por colocarle un chip cerebral. Este chip, tiene un funcionamiento similar a un GPS. La madre, por mediación de una tablet, tiene acceso de todo lo que ve su hija. Durante las 24 horas del día.



Foto: geekexchange.com


Si esto no fuera poco, puede censurarle todas las imágenes que ella considere nocivas para su hija. Pixelándole las imágenes violentas (bajo su criterio). El capítulo nos muestra, con algunas elipsis temporales brillantes, el desarrollo natural de la niña pasando de la infancia a la adolescencia y de ahí a la edad adulta y mostrando en cada una de las épocas las consecuencias éticas, morales, de convivencia y de conducta que dicho implante produce en la hija, en la madre y en su entorno.


Y en como, acaba esto troncando la relación materno filial, llegando a extremos insospechados. Un ejercicio de reflexión muy interesante.




COCODRILE



Foto: express.co.uk


El angustiante y sorpresivo tercer capítulo, está plagado de giros inesperados. Todos muy bien resueltos y con claras reminiscencias del mejor cine negro. Y un leve toque al cine del inmenso Alfred Hitchcock. Una mujer marcada por un terrible suceso de su pasado que acaba afectando su presente, se ve envuelta en una espiral de violencia.


En paralelo, conocemos la investigación de una detective de una empresa de seguros. Ésta tiene acceso a una máquina que, mediante los recuerdos inducidos de diferentes personas, es capaz de reconstruir con imágenes el escenario de un crimen y todos sus detalles.



Foto: refinery29.com


Cuando estas dos historias independientes acaban cruzándose, estalla el potente climax de este oscuro tercer capítulo y se desencadena la catástrofe. La historia, un tanto claustrofóbica, refleja muy bien también la degradación del personaje y el como un crimen te puede arrastrar a otro, y este al siguiente.


El final es impactante, incomprensiblemente duro para una serie que siempre ha destacado por su sutileza, pero bien resuelto. El guión de Cocodrile, aunque un tanto atropellado e incoherente en algunos momentos, queda saldado por las buenas interpretaciones de los actores y una fotografía muy cuidada en donde predominan amplias panorámicas de espectaculares escenarios nevados y serpenteantes carreteras.




HANG THE DJ



Foto: vulture.com


En este capítulo, Charlie Brooker con su ingenio habitual nos recrea al universo de las aplicaciones de citas y el romanticismo moderno. Al contrario que en temporadas anteriores en las que los finales no brillaban por su felicidad, en esta cuarta entrega hay dos o tres historias que acaban bien. Esta es una de ellas.


Por su corte de comedia romántica, es el más alejado del tono general de la serie, pero resulta un soplo de aire fresco y un poco de relax después de la desazón y el mal rollo del episodio anterior. Inevitablemente ha sido comparado por ello con ese cuarto episodio de la tercera temporada, ensalzado ya por la gran mayoría a Obra Maestra, como fue San Junípero.



Foto: vulture.com


La historia es sencilla. Dos jóvenes se conocen en una aplicación virtual de citas regida por una especie de ojo que todo lo ve y un artilugio que les indica que personas son más afines a sus gustos y cuanto tiempo pueden pasar con ella hasta que el sistema les encuentre su pareja ideal y pasen el resto de sus días con ella. Los dos protagonistas, que tienen muy buena química, se conocen en una cita pero no son elegidos como candidatos a pareja perfecta del otro. Ambos luchan lo indecible por conseguir acabar juntos.


El capítulo es muy entretenido aunque el final, parece un poco metido con calzador, apresurado y mal explicado. Pero muy bonito.




METALHEAD



Foto: outerplaces.com


El quinto capítulo de esta entrega de Black Mirror es realmente adrenalínico. A mi me ha mantenido en una tensión constante. Hay que tener en cuenta que es un capítulo que explica muy poco y donde prácticamente no hay diálogo. La fotografía es sobresaliente.


Una ambientación post-apocalíptica con un blanco y negro muy contrastado. En cuanto a la interpretación de la actriz protagonista, cabe decir que es súper solvente, muy creíble.



Foto: twitter.com/chtozaparen


Son cuarenta minutos de persecución de un perro robot que da bastante miedito. Éste, vuela cabezas con gran facilidad y conduce furgonetas con una profesionalidad fuera de toda duda. En algunos momentos he encontrado puntos en común con Terminator.


Lo más desolador de la historia, es comprobar al final el objeto que defendía el perro robot y para qué fin lo querían los protagonistas de la historia. Impactante y muy potente. No entiendo, ni comparto para nada las malas críticas que ha tenido este capítulo en otros medios. Para mi, totalmente injustificadas.




BLACK MUSEUM



Foto: indiewire.com


Recuerda bastante a otro gran éxito de la saga Black Mirror, el fantástico Blanca Navidad. Este sexto y último capítulo reúne varias historias entrelazadas entre sí, a modo de una Matrioshka rusa. Una chica llega a una gasolinera perdida en medio de la nada que tiene justo al lado un curioso museo.


Mientras la batería de su coche se recarga, la chica decide entrar en el museo. Allí, su curioso gerente le explica con todo lujo de detalles los curiosos objetos que allí se presentan. De cada uno le va explicando una historia, a cual más rocambolesca.



Foto: avclub.com


La primera, la de un doctor que queda totalmente atrapado por la búsqueda del placer en el dolor. La segunda sobre un hombre que, ante el estado vegetativo de su esposa, decide implantarse su mentalidad/identidad en su propio cerebro. De esta manera, ella puede ver, sentir, oler, saborear lo mismo que su marido.


El problema empieza, como siempre, con la falta de intimidad, los debates éticos, la ausencia de soledad. Me ha parecido una reflexión muy profunda y acertada. Hay momentos que el capítulo se torna desagradable y cruel, por lo retorcido de lo que plantea. Me ha parecido uno de los más brillantes.




CONCLUSIÓN


En definitiva, para mí, esta cuarta temporada de Black Mirror es la mejor de esta fantástica saga distópica. Mi valoración final: Notable alto. Por último, como siempre, recordarte que tu opinión es muy importante para mi. Tanto si te ha gustado el artículo, como si no, o no estás de acuerdo con lo que he expuesto, te agradecería que me dejaras un comentario.


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